Conocimiento, Percepción Unitaria e Iluminación
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CAPÍTULO 1
LA CONSOLIDACIÓN DEL CONOCIMIENTO
William Whewell publicó su libro "La filosofía de las ciencias inductivas" en 1840. Acuña en ese libro el término "Consiliencia" y lo describe como "la inferencia que ocurre cuando una inducción, que se obtiene de una clase de realidades, coincide con otra inducción, que surge de una diferente clase de realidades". Agrega: "La Consiliencia es parte de la verdad de la teoría dentro de la cual ocurre".
La tabla periódica de los elementos de la materia (tabla de Mendelejeff) impide que haya una teoría del sodio diferente de la teoría del oro o del magnesio. Una teoría funciona bien para los noventa y dos elementos de la materia y aún los transuránicos que descubrió el ser humano operando en el laboratorio.
La tabla de Mendelejeff ha perdurado, como perduran todas las buenas teorías porque es precisa en sus predicciones, porque predice muchos fenómenos y porque esas predicciones se pueden repetir fácilmente en la experimentación.
David Bohm retoma en 1986 la sutil inducción de la inferencia al hablar del orden cósmico implicado en la materia y la energía, en su libro "La Totalidad y el Orden Implicado".
Gerald Holton define a la Consiliencia como el hecho de que el cosmos eventualmente podrá ser explicado por un número pequeño de leyes. Ese fue el sueño de Thales de Mileto ya dos mil quinientos años atrás.
Pero desde 1800 se ve en la Educación que se reduce el número de materias de estudio obligatorias, mientras aumenta el número de las no obligatorias en las universidades. Este es el comienzo de una mayor fragmentación científica y de una mayor especialización en el futuro.
La consolidación del conocimiento nos ayuda a percibir el efecto en la misma causa.
La integración de la ciencia es una aventura intelectual que nos puede sorprender con una nueva y más adecuada comprensión de la condición humana, hoy hundida en la incertidumbre, el genocidio, la explotación, el terrorismo, el crimen, la corrupción y el peligro inminente de su propia desaparición del escenario cósmico.
Esta aventura comienza por implementar una política económica y ecológica basada en la ética y la verdad religiosa, la biología, la física, las matemáticas y las ciencias sociales, disciplinas que hoy están separadas por su lenguaje, sus practicantes y sus métodos de conocimiento.
Los descubrimientos se complementan con una amplia interpretación.
Además, cada nueva comprensión en estos campos afecta a todos los demás.
Algún grado de consolidación del conocimiento ya ha sido alcanzado cuando surgen híbridos científicos, a partir de 1990, como la física de la química o la química física, la genética molecular, la ecología química y la genética ecológica.
Ya existe afiebrada investigación en todos esos campos, cada uno con sus lenguajes idiosincrásicos e independientes, cada uno elaborando nuevas tecnologías y aún nuevas industrias, como el "cloning" de animales, lo cual presenta desafíos religiosos, éticos y legales sin precedentes en la historia escrita del ser humano.
De esto ha surgido la Bioética, en la cual se ha propuesto "el duka" como unidad de sufrimiento en cada acto político del ser humano.
De una manera consciente o inconsciente, la astronomía, la física, la biología y la geología, siempre estuvieron en Consiliencia, unidas históricamente y no sólo con los esfuerzos pre-científicos de la astrología y la alquimia.
La Consiliencia no es simplismo ni reduccionismo ontológico y es más que una síntesis filosófica intelectual.
La Consiliencia es síntesis científica y ocurre en colaboración con las ciencias económicas, la sociología, la demografía y la criminología, la epistemología, la psicología, la antropología, las ciencias políticas, las ciencias de la comunicación y de la educación, las ciencias jurídicas y legales, la ética, la interpretación del arte y la religión comparada.
La consolidación del conocimiento (Consiliencia) es necesaria para que la filosofía se transforme en ciencia.
EL FIN DE LA PERCEPCIÓN FRAGMENTARIA.
Nuestra percepción está fragmentada por la manera en que se conciben el tiempo, la distancia, la velocidad, la causalidad, la metodología y la paradoja.
La Percepción Unitaria es la percepción simultánea y silenciosa de toda energía accesible al cerebro. La Percepción Unitaria es el fundamento de toda acción constructiva, incluyendo el estudio del conocimiento y la posibilidad de la Consiliencia.
Se dice que toda la biosfera (toda forma de vida) tiene un antecesor común genético.
El Homo Erectus, que había descubierto la bipedestación sale de su origen en las costas de los lagos africanos Tanganica y Malaui para poblar todo el planeta.
Esta humanidad que somos (el Homo Sapiens) todavía tiene mucho por saber, aunque su nombre "Sapiens" implica que ya sabe.
Pero si queremos sobrevivir tenemos que aprender más sobre el clima y sobre el montaje de ecosistemas, aún una imposible tarea, como lo demostró el fracaso con el experimento de la Biosfera dos en Arizona, en 1991.
Tenemos que comprender las distintas funciones celulares en el organismo humano, incluyendo la estructura del genoma.
Se habla de "conciencia" pero nada se sabe de su biología ni de su física.
Se impone una integración de la ecología con la economía, la política, la ética y la religión, simplemente para que la humanidad sobreviva más allá del año 2050.
Pero el ser humano prefiere la narrativa literaria, filosófica y metafísica antes que el contacto directo con la realidad.
La Percepción Unitaria es un silencio ultra alerta que suena como algo incomprensible. En parte esto ocurre porque la narrativa de la incomprensión de la Percepción Unitaria substituye a la Percepción Unitaria en sí.
Para la mayoría de los seres humanos la ciencia no es tan importante como el sexo, la seguridad, el provecho y el entretenimiento.
Además, la educación científica profunda es inaccesible aún para los pocos que la desean. Tal educación es muy cara.
La computadora personal permite acceso a la ciencia, pero en general se utiliza para la comunicación, el entretenimiento o la pornografía.
Ese acceso a la ciencia es un acceso a la información y sin sabiduría, un acceso al conocimiento, pero sin una visión de síntesis significativa que permita tomar decisiones útiles.
La teología todavía habla de un yo superior que piensa, sin ver que el yo es un producto del pensamiento y que si hay un yo superior, éste no puede ser "contactado" por el pensamiento.
La Percepción Unitaria está más cerca de la parte humana de Jesús el Cristo que de Prometeo ó Fausto. No hay nada por robar a los dioses, ni poderes esotéricos que alcanzar, ya que el hombre es parte de la realidad indivisa del Universo.
Desde el año dos mil, ochenta por ciento de los seres humanos vivirán en países pobres y la migración y movilidad crecientes están creando una homogeneización de las razas, favorecida por los cambios históricos en los límites étnicos, la movilización de africanos a otros continentes por la actividad esclavista y por la colonización europea del planeta desde el siglo quince.
Esta homogeneización aumentará las variaciones genéticas y veremos más genios que en el pasado si la humanidad sobrevive la catástrofe económica y ecológica de la civilización industrial.
El genoma humano no cambiará con esa homogeneización racial y anatómica.
Con la ingeniería genética habrá quienes puedan cambiar su trasfondo genético y hasta se dice que quizá se pueda elegir una mayor habilidad matemática, una perfecta entonación, más talento atlético, y aún la heterosexualidad garantizada para evitar la homofobia.
Pero sin Percepción Unitaria y sin Consiliencia ese Homo Sapiens sería sólo un Prometeo sin cielo y sin paraíso, un Fausto moderno alejado de la naturaleza y desinteresado en la diversidad biológica y su relación con su propio futuro.
La Tierra sigue siendo el único hogar universal del Homo Sapiens en el que éste pueda sobrevivir.
Al ritmo actual de crecimiento de la población, para el año 2025 no habrá suficiente agua y alimentación para todos los seres humanos (que podrían ser más de doce mil millones).
La reproducción en el año 1996 era de 2.5 niños por cada mujer. A ese paso habrá doce mil millones de personas en el planeta para el año 2025 y veinticuatro mil millones para el año 2050.
Pero aunque todos los seres humanos se hicieran vegetarianos, no habría alimento y agua para más de diez mil millones de personas.
Con la actual tecnología se necesitan cinco hectáreas de tierra para sostener un ser humano en Estados Unidos y media hectárea por persona en otros países menos desarrollados. Si cada ser humano necesitara cinco hectáreas de tierra para sostenerse, se necesitarían tres planetas como la Tierra ya en el año 2005.
Aún así, veinte millones de niños mueren cada año de desnutrición.
La conferencia sobre ambiente y desarrollo en Río de Janeiro (1992) fue una reunión para meras acrobacias retóricas y no se ha repetido una conferencia de ese calibre (172 naciones participaron).
Se necesitan nuevos criterios económicos que incluyan el equilibrio ecológico y la salud, el bienestar y la dignidad de cada ser humano. Sin esos nuevos criterios económicos, la humanidad está condenada a desaparecer muy pronto.
La Era Mesozoica terminó con la desaparición de los dinosaurios, sesenta y cinco millones de años atrás.
El Homo Erectus, nuestro antecesor, aparece unos dos millones de años atrás, al fin de la era Cenozoica (de los mamíferos). Pero si siguen desapareciendo miles de especies de seres vivos cada año, la siguiente es la Era Eremozoica, la era de la soledad, con mucha pobreza biológica (poca biodiversidad) y menos oportunidad para el Homo Sapiens de sobrevivir como especie.
Sin Percepción Unitaria y sin Consiliencia no podremos hacer las preguntas correctas (y mucho menos contestarlas).
El método científico Cartesiano puede ser un problema para la Consiliencia.
Albert Einstein soñaba con la Consiliencia cuando hablaba del Campo Unificado e inspiró a su colaborador David Bohm a publicar su concepto de Holokinesis en su libro "La Totalidad y el Orden Implicado".
Se hace necesaria una nueva concepción paradojal del tiempo, el movimiento, el espacio que deja de ser mera distancia, la gravitación, el electromagnetismo y la cosmología. La noción de velocidad se hace dependiente del observador y es vista como subjetiva.
Los científicos de la termodinámica sueñan con el cero absoluto donde se detendría el movimiento atómico y casi llegan a él en 1995. Se crea un nuevo estado de la materia que no es el plasma, no es gas, ni líquido ni sólido y que se etiqueta como "el condensado de Einstein-Bose", en el que muchos átomos actúan como si fueran uno sólo.
La actual fragmentación del conocimiento, los distintos idiomas de las diferentes disciplinas científicas y el caos filosófico, aún en el respetable campo de la epistemología, no son más que productos de la incoherencia del pensamiento humano, que ha sido sobrevalorado como lo único que existe y lo único que tiene valor, sin percatarnos de la incoherencia intrínseca de esta aseveración y de la naturaleza misma de la memoria y el pensamiento.
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