La libertad y las dependencias
Puede descargar este documento completo en formato PDF o DOC.
Para poder ver estos ficheros necesita tener instalado el Acrobat Reader © para el formato PDF o necesita el Word Viewer © para el formato DOC.
Entrevista a Rubén Feldman-González por Karina Jiménez. Abril 24 del 2006
I: Usted dice que la Percepción Unitaria es libertad, paz, bienestar y amor. ¿Puede extenderse sobre este tema?
RFG: Jiddu Krishnamurti me dijo que es necesario descubrir la profunda libertad psicológica, que es un hecho sin nombre que embellece enormemente la vida cotidiana. Nos pusimos de acuerdo en denominarle “Percepción Unitaria” a esa libertad y ese amor profundos, sobre lo que tanto escribimos ambos. Krishnamurti le llamaba “meditación” hasta que en 1985 dijo en Londres que la palabra “meditación” era una palabra estúpida.
Pero existe una influencia muy fuerte de autores como Plotino, San Agustín, Hume, Spinoza, Hegel y Sigmund Freud, quienes afirman que la causalidad o el determinismo son poderosos y que superan a la suerte o al libre albedrío. San Agustín decía que la voluntad de Dios (la Providencia) es la causa de todo, incluyendo la causa del movimiento de los astros. Esto no deja lugar para el libre albedrío. Pero el pensamiento crea la paradoja de que si Dios es la causa de todo, también es la causa del pecado y el error humanos.
Aquí aparece una paradoja conflictiva, que descoloca al teólogo y al filósofo. Sigmund Freud sostenía que el determinismo es un postulado esencial de la ciencia y hasta un hecho que se puede demostrar científicamente.
Nos dice Freud: “ La creencia profundamente enraizada en la libertad psicológica, no es científica e ignora el determinismo que gobierna todo y aún la vida mental.”
Prosigue Freud hablando de las interconexiones ó “ciclos” neuronales: “Estarán determinados estrictamente por importantes actitudes mentales que no conocemos en el momento en que operan, como lo son las tendencias que causan errores y acciones aleatorias o inesperadas.” Aclaremos que el inconsciente sigue siendo parte del ámbito C. Lo conocido es conciente o inconsciente.
La palabra determinismo ha progresado hasta implicar que no existe “predestinación inteligente” de futuros eventos naturales, psicológicos, conductuales o históricos. Esto significa que existen causas eficientes predeterminadas, aunque no predestinadas, ya que carecen de un propósito inteligente.
El astrólogo medioeval, sin embargo, afirmaba que la vida humana individual y colectiva, estaba ya diseñada por los movimientos cíclicos de los planetas, mucho antes de que apareciera la humanidad. Otra vez aparece la palabra “ciclo” para determinar los “ciclos” funcionales neuronales. Los ciclos u órbitas planetarias influirían los ciclos o circuitos neuronales para determinar pensamientos y conductas, tanto correctas como equivocadas.
La Providencia determina los ciclos planetarios, que a su vez determinan los ciclos neuronales, que gobiernan las funciones cíclicas como el sueño, la sed y el hambre. Estos ciclos son inevitables, o ne-cesarios (no cesan).
El Destino ha sido definido como “ciclos de necesidades inevitables.” La Fortuna es una contingencia del destino que altera los ciclos temporalmente. Aquí cabrían las palabras “libre albedrío”, “contingencias anticíclicas” o aquellos planes y predilecciones humanas que se realizan bien.
Nada de esto es la libertad de la que nos habla Jiddu Krishnamurti. Nos habla de la libertad de la Percepción Unitaria, que es ir aprendiendo sin acumular lo aprendido, sin la expectativa de aprender y sin el esfuerzo de vivir. Se trata de estar “aquí” COMPLETAMENTE, encarnado en el propio cuerpo.
No estar “aquí” completamente es equivalente a no estar vivo psicológicamente. Estar aquí completamente nos hace conscientes que los seres vivos estamos todos “condenados a muerte.”
Esa conciencia es el comienzo de la libertad de la condición humana. La Percepción Unitaria es libertad, pero no libertad para hacer algo o para no hacer nada. Es libertad, pero no la libertad de liberarse de la esposa o del trabajo. La Percepción Unitaria es libertad sin origen ni destino, sin comienzo ni dirección. Es algo que se lee en el Nuevo Testamento Cristiano, en el capítulo 3 del evangelio de San Juan, como “nacer del aire.”
I: ¿Dice Usted que donde hay hábito individual o costumbre social, no hay libertad?
RFG: Hemos dicho que hay “ámbitos psicológicos” que deben ser estudiados porque tienen distintas leyes. El ámbito B, que es la Percepción Unitaria, parece tener una naturaleza acíclica, es decir “no cíclica.” El ámbito C, que es todo lo conocido, tiene una naturaleza cíclica. Por eso es importante estudiar y dialogar sobre estos ámbitos psicológicos.
El hábito es como un vestido o túnica que ponemos sobre nuestro cuerpo. El cuerpo es nuestra naturaleza primaria. El hábito es como una segunda naturaleza agregada. Es necesario que dialoguemos sobre lo que es cíclico en nuestra mente y sobre lo que no lo es.
Las adicciones, los hábitos, las múltiples dependencias que tenemos en la vida que conocemos, los impulsos instintivos, la hipnosis que ejercemos unos sobre otros y que configura nuestro pensamiento, las costumbres, que por un lado evitan el caos social grosero, pero que por otro lado impiden los cambios necesarios, sin duda reducen y coartan nuestra libertad psicológica. Pero la continuidad de una experiencia nos hace creer que el esfuerzo de vivir es menor. Sin embargo una adicción nos complica mucho la vida.
Hay sutilezas en la manera en que aprendemos, que a veces se nos escapan, pero que favorecen la falta de libertad.
Tenemos reflejos nerviosos e impulsos instintivos, así como formas innatas o atávicas (¿quizá arquetípicas?) de responder a los estímulos. Todo esto, combinado con deseos y necesidades básicas, determina inconscientemente el comportamiento y el pensamiento imaginario.
La hipnosis cotidiana y mutua, en la sociedad humana, es un condicionamiento olvidado para actuar de determinada manera. Pero cuando aprendemos algo nuevo, hemos incorporado una nueva manera de responder al estímulo.
Si aprendemos la Percepción Unitaria, incorporamos a nuestra vida la manera (no una manera) de liberarnos del pasado conocido (el ámbito C) de una manera facultativa, mientras lo conocido no nos resulte necesario. El aprendizaje de la Percepción Unitaria es no acumulativo. El aprendizaje del ámbito C es acumulativo, y se complementan en éste la deducción y la demostración con la inferencia inductiva.
I: El aprendizaje necesita de los ciclos neuronales. ¿De qué naturaleza son esos ciclos o circuitos neuronales?
RFG: Lo digo en mi Obra Escrita: estos ciclos son psicosociales, moleculares, energéticos y cuánticos al mismo tiempo. La materia-mente-energía del Universo también está en movimiento cíclico, aunque David Bohm demuestra que también existe el movimiento de aquí hasta aquí en la holokinesis. El contacto con la holokinesis es solamente posible en Percepción Unitaria.
Otra vez vemos, desde otro ángulo, que la Percepción Unitaria nos permite salir de los ciclos, aunque sea parcialmente o transitoriamente. Ya vimos que el sueño, la sed y el hambre son cíclicos. El pensamiento obsesivo es cíclico, como lo es el autismo, la pasión por el juego de azar, la bulimia, los flashbacks del desorden post-traumático severo, las parafilias, incluyendo el pensamiento homosexual, el fetichismo generalizado, el voyerismo pornográfico, el pánico recurrente, las adicciones al alcohol, al tabaco, al azúcar y otras substancias, el tartamudeo, los tics, incluyendo el de Tourette, la hipocondriasis, el síndrome pre-menstrual, la narcolepsia, la apnea del sueño, las pesadillas, el sonambulismo, la cleptomanía, la piromanía, la tricotilomanía, la paranoia, las peleas matrimoniales, el abuso de los niños, la tristeza del luto, etc. Todos estos son fenómenos psicológicos cíclicos.
Podríamos analizar los ciclos aparentemente inevitables de la historia y la recurrencia obvia de la guerra, la esclavitud, el genocidio y la miseria. El astrólogo relaciona los ciclos planetarios a la conducta humana y a los ciclos de la historia. Entonces vemos que todo en el ámbito C de la mente es cíclico. Es muy simple, ¿no es así?
I: ¿Podemos decir que lo cíclico es malo y que lo no cíclico es bueno?
RFG: Por el momento decimos solamente que el ámbito psicológico C parece ser de naturaleza cíclica y que el ámbito psicológico B parece ser de naturaleza acíclica.
El problema del bien y del mal comenzó a ser estudiado en teología, y de allí viene ese lenguaje. Pronto pasó a ser estudiado por la metafísica, la jurisprudencia, la ética, la psicología, la lógica y la economía. Ninguna de esas disciplinas ha podido definir el bien y el mal. De la economía viene el lenguaje actual, que denomina al problema, el problema de los “valores”. Ya no hablamos tanto del bien y del mal como de “bienes y servicios”.
Al hablar de “valores” surgen los antónimos de sinceridad y mentira, felicidad y tragedia, egoísmo y altruismo, bondad y pecado, salvación y condena, liberación o esclavitud, paz o guerra, bienestar o miseria, etc.
El teólogo ecuménico suizo Karl Barth llegó a decir, en la prisión donde lo pusieron los nazis alemanes, que “este ser humano, como lo conocemos, sólo puede ser condenado a los ojos de Dios.”
En un diálogo sobre los “valores” surgen preguntas que no obtienen respuestas basadas en una investigación científica, sino en opiniones emocionales que están condicionadas por la conciencia colectiva del momento. Eso no es una ciencia de la moral, sino sólo un diálogo interesante. Pero podemos establecer convenciones para medir el dolor del ser humano y reducirlo, como ya se hizo con la unidad de dolor “duka”. El bien del individuo y el bien de la humanidad no están separados. Esto se descubre viviendo en Percepción Unitaria.
I: Usted insiste también en usar un buen lenguaje, sobre todo al intentar difundir la Percepción Unitaria.
RFG: Estimo que para el año 2012, aproximadamente, habrá que fundar la Asociación Planetaria de Psicología Holokinética. Entre sus funciones estará formar holokinetólogos, para que enseñen el tema sin distorsiones ni mezclas.
Los holokinetólogos tendrán que respetar la lógica, la retórica, la ortografía y la gramática. Pero tendrán que hacer también algo más sutil. Tendrán que reducir la velocidad, la ambigüedad y la incoherencia en el discurso cotidiano, para incrementar la claridad y la precisión. El lenguaje deberá carecer de componentes egocéntricos e hipnóticos al enseñar lo más importante de la vida: la Percepción Unitaria.
El diálogo dialéctico exploratorio que busca significado y el diálogo retórico pacífico y fraternal que difunde públicamente ese significado, deben evitar las controversias y debates sofistas, que prolongan innecesariamente un diálogo agitado, que por agitado es insignificante. Ese diálogo sutil tendrá que aclarar por qué William James fue dogmático cuando dijo que el conocimiento supone dos elementos; la mente conociendo y la cosa conocida.
Lo que estamos diciendo, para actualizar la psicología a la par de la física cuántica y holokinética es: “Lo que ve es todo lo que hay.” Este es un plato muy fuerte para digerir.
No se trata sólo de que la mente también tiene que ser conocida. Se trata también de entender que la mente tiene un ámbito B que está más allá de todo lo conocido. Ese ámbito B es la Percepción Unitaria, o el contacto conciente con la holokinesis, que es un movimiento no cíclico.
En el ámbito B va sucediendo un aprendizaje muy sutil, por el cual la manera en que existe la cosa fuera del observador NO ES DIFERENTE a la manera en que la representación de la cosa existe en la mente.
Cualquier egocentrismo y cualquier acto de hipnosis, se encargarán de disolver esa sutil forma de ir aprendiendo en el ámbito psicológico B.
I: ¿Será necesario legislar o regular el lenguaje para que se pula hasta el punto de poder transmitir esto?
RFG: La misma palabra “ley” se usa en diferentes disciplinas con significados diferentes, ya que no hay conciliencia (unidad) de significado. “Ley” significa algo diferente en política, que en las ciencias naturales, o que en el arte. En jurisprudencia, la ley puede ser obedecida o no. En la naturaleza las leyes son inviolables. La ley de la gravitación universal no puede ser desobedecida. Si hay una excepción a la ley natural, es simplemente porque allí la ley no se aplica.
Pero el hecho que regrese la esclavitud, ahora internacional, parte del desprecio de los seres humanos a la ley humana y a la ley de Dios. El regreso de la más profunda desigualdad humana en la historia, surge de innumerables y variadas transgresiones a las leyes nacionales e internacionales.
Pero el lenguaje que debemos usar para enseñar la Percepción Unitaria sin distorsión y sin mezclas, se irá puliendo espontáneamente, a medida que:
- Vayamos intentando vivir en Percepción Unitaria.
- Dialoguemos fraternalmente sobre el hecho.
- Estudiemos seria, repetida y constantemente el hecho en la Obra Escrita.
Esto significa que cada libro escrito sobre Percepción Unitaria tiene que ser leído lenta y repetidamente. El que lo haga, verá que no es en vano.
I: Volviendo al tema de la libertad, ¿lo que Usted dice es que la libertad de la Percepción Unitaria es algo nuevo en la humanidad, algo que va más allá de todo lo que conocemos sobre la libertad?
RFG: Así es.
Se han escrito numerosas doctrinas de la libertad. Georg Wilhelm Friedrich Hegel ha dicho que la realidad no puede comprenderse si no vemos que es indivisa. Dijo que “la verdad es el todo indiviso.” Dijo que la naturaleza, la historia y la vida humanas no están separadas. Tuvo lectores como David Strauss, autor de “La vida de Jesús, críticamente examinada” y como Ludwig Feuerbach, autor de “La esencia del Cristianismo”, que determinan una revolución en la teología. Tuvo lectores como Karl Marx, que afirmaron que es necesario volver a la igualdad económica original del ser humano, para que finalicen los ciclos históricos de las guerras, la esclavitud, la miseria y el genocidio.
Hegel ha dicho que “la historia de la humanidad no es más que el progreso de la conciencia de la libertad.”
En el siglo veinte hemos re-descubierto esa función cerebral perdida que es la Percepción Unitaria, que es la libertad sin origen y sin dirección. Esto va más allá de la libertad concebida como el fin de ciertas restricciones indeseables y como la acción basada en el deseo de ejercer ciertos privilegios.
La libertad de la Percepción Unitaria incluye, pero también va más allá de la in-dependencia, del fin de toda dependencia, del comienzo de una auto-suficiencia que permite la realización de predilecciones y propósitos personales. Pero la Percepción Unitaria incluye aceptar la inter-dependencia de los mamíferos y de los seres humanos.
Sin solidaridad y comunión la vida y la dignidad humanas están en peligro. La completa independencia económica entre los seres humanos y entre las naciones es imposible.
Immanuel Kant ha dicho que un buen soberano es un salvaje sin ley y sin gobierno. El ser humano original primitivo era como el buen soberano de Kant, gozando (o sufriendo) su absoluta independencia de leyes y gobiernos. Debía adaptarse a la ley natural de la gravedad, que le impedía volar, pero no a ninguna ley humana.
En Percepción Unitaria, el observador es libre más allá de la ley humana que aceptó respetar como ciudadano y de la ley de gravedad que le impide volar. La libertad de la Percepción Unitaria permite el desarrollo del potencial humano de una manera nunca imaginada, aceptando la necesidad de la igualdad económica de todos los seres humanos.
I: Si entiendo bien lo poco que he leído sobre Percepción Unitaria, ésta configura un ámbito psicológico que difiere de todo lo conocido, aunque pueda ser definida de manera precisa. Pero creo que Usted ha dicho que la Percepción Unitaria también nos ayuda a pensar de manera más lógica, rigurosa y racional. ¿Es esto así?
RFG: Sí, la Percepción Unitaria nos ayuda a pensar bien, de manera coherente, sensata y racional. Yo he tratado de no usar mucho la palabra lógica.
Si me permites, Karina, quiero aclarar algo sobre la historia de la palabra “lógica”, que nos ayuda a ver las dificultades de la filosofía.
I: Sí, claro.
RFG: La palabra “logos” en griego antiguo significaba “ley de Dios”. Con el cristianismo de San Juan Bonaerges pasa a significar el aspecto “Hijo” de la Trinidad Divina y también “Creación”. En el capítulo uno del evangelio de Juan se lee que todo viene del “Logos” y va al “Logos”. Aquí hay un “ciclo lógico” importante en la cultura cristiana. De alguna manera la palabra “lógica” significa “ la manera en que la mente se mueve en la creación.”
Pero con el re-descubrimiento del ámbito psicológico B, en el siglo 20, vemos que la mente se mueve por lo menos de dos maneras muy diferentes dentro de la creación.
La historia de la palabra “lógica”, sin embargo, nos muestra que se aplica solamente al ámbito C de la mente. Pero esto no es tampoco así de fácil. Cuando Aristóteles escribe su “Organón” da las bases de la lógica, pero jamás usa esa palabra. Para empezar a dificultar las cosas, los Estoicos de Zenón de Zitio, clasifican las ciencias de aquel entonces, en
- Física
- Etica
- Lógica o Dialéctica.
Luego llegan Francis Bacon con su libro “Novum Organum” y René Descartes con su libro “Discurso sobre el Método”, denunciando falencias en la “lógica escolástica” de Aristóteles y reduciendo el significado de la lógica a “una doctrina del razonamiento o del silogismo”. Bacon y Descartes ven a la “lógica” como un instrumento retórico, más que como un método de descubrimiento científico.
Luego se ve a la lógica como la esencia de la filosofía, hasta que Bertrand Russell afirma que la identifica con las matemáticas. La lógica se ha hecho más matemática y las matemáticas más lógicas. Entonces comienza el estudio de la lógica como esencia de las ciencias también. Pero esto no es tan fácil.
La lógica parece ser una manera de exponer la naturaleza del pensamiento racional, pero más afín con la filosofía griega del SER. Hablar del SER filosóficamente nos permite hablar del YO sin parecer egocéntricos.
Si la lógica no puede ser la esencia de la ciencia, por lo menos ha pretendido ser la ciencia del pensamiento. Aristóteles comenzó estudiando al pensamiento tal como se expresa en el lenguaje derivado del sánscrito.
Luego, gracias a pensadores como Bertrand Russell, la lógica deja de estudiar sólo términos y silogismos, y se aboca a considerar conceptos y hasta la esencia del razonamiento. Ahora la lógica estudia las diversas formas del pensamiento mismo y no sólo la forma en que el pensamiento se expresa en el lenguaje.
En el siglo 19 comienza el estudio de la Axiología, o ciencia de los valores, y de los axiomas, que son nociones o postulados indemostrables, pero aceptados por toda la conciencia colectiva de la humanidad. Esto no contribuye a enriquecer la lógica, ya que no se ha avanzado en descubrir los principios del pensamiento racional.
Lo que he visto del pensamiento mientras se está en Percepción Unitaria me permite que se reduzca la frecuencia del miedo, la rabia y la tristeza. Al hacerse más lento el movimiento cíclico del pensamiento (cosa que ocurre en Percepción Unitaria), entonces florecen la paz, el amor, el orden y el bienestar de la libertad sin origen ni dirección.
La lógica nos ayudó a ver que el silogismo científico, que demuestra algo real, tiene la misma estructura formal que el silogismo dialéctico, que sólo considera probabilidades. La manera en que Immanuel Kant aborda la lógica, tiene que ser diferente a la lógica de Aristóteles, ya que parte de una nueva comprensión de la naturaleza de la mente y de la realidad. Vemos entonces que no existe una sola lógica.
Cuando nos reunimos con Jiddu Krishnamurti y David Bohm, desde 1978, a dialogar sobre una aún nueva comprensión de la mente y de la realidad, teníamos que considerar hasta un nuevo pulimento del lenguaje. De esos diálogos que sostuve con ellos surge la Psicología Holokinética.
Hasta que aparece el ámbito B en la Psicología llamada Holokinética, tanto la lógica como la psicología sólo se ocupan del ámbito C, que es lo conocido, el pensamiento, la memoria y el YO. La Psicología Holokinética se hizo necesaria para introducir el ámbito B en el estudio psicológico.
La Psicología Holokinética se hace necesaria para aclarar algo que la lógica y la filosofía no pueden hacer, que es aclarar la revolución epistemológica que trajo la tecnología fotográfica del holograma, con el rayo laser y la Física Holokinética de David Bohm, ya bien entrado el siglo 20.
A lo sumo la lógica considera aquello que es habitual en el proceso del pensamiento, pero no aporta nada sobre el recto pensar ni sobre el ámbito B de la mente, que opera más allá de la memoria y el pensamiento racional.
Francis Bacon y Descartes introducen un nuevo método para incorporar conocimiento, algo que la lógica no puede hacer.
En Psicología Holokinética vemos que el ir aprendiendo en Percepción Unitaria es muy diferente al aprendizaje que se realiza en el ámbito psicológico C. En eso me extiendo en toda mi Obra Escrita, que recomiendo leer cabal y repetidamente. Lo que he escrito debe leerse no como un nuevo conocimiento, sino como la manera de ir más allá del conocimiento. Me sorprendo con el número de profesionales que no hacen esa diferencia y que asumen entender a la Percepción Unitaria como si fuera otro conocimiento. ¡Se equivocan!
Me ha escrito una psicóloga de Alemania, quien me re-define la Percepción Unitaria como “moverse con el flujo universal.” Ella ha leído “The Great Leap of Mind”, mi libro en inglés. Parece que un solo libro no es suficiente para entender. Ella regresa a la filosofía y sus vaguedades, ignorando la precisa definición que hemos hecho de la Percepción Unitaria: “Percibir todo lo perceptible al mismo tiempo sin expectativa ni esfuerzo alguno”
I: ¿Usted identifica la Percepción Unitaria con el amor?
RFG: Sí, así es. En el ámbito C el amor es un intercambio. Yo te doy y tú me das. En el ámbito B el amor es dar y dar, sin esperar recibir.
Krishnamurti dice en Madras, 1950, que cuidamos mucho nuestras fronteras, nuestras propiedades, nuestros libros, nuestros perros y nuestros cónyuges, porque sin ellos nos sentiríamos solitarios y perdidos.
Hubo una ponencia en el reciente Quinto Congreso Internacional de Psicología Holokinética, en México DF, que afirmó que hasta la procreación humana se realiza más por egocentrismo que por amor. Basta abrir los ojos y ver que es así.
Por el amor a nuestras fronteras estamos dispuestos a sacrificar a nuestros hijos en las guerras repetidas e interminables que han ocurrido desde el comienzo de la historia escrita de la humanidad, hace ya cinco mil años.
El yo es un producto del pensamiento, pero el amor no lo es. ¿Dónde está el amor cuando no nos sentimos gratificados? La gratificación es un objetivo del pensamiento, por lo tanto no es amor.
El amor vulnerable de la Percepción Unitaria, termina siendo substituído por “el amor” imaginativo, contractual, comercial, posesivo, celoso, dependiente y habitual. Este es el amor del ámbito C.
En Percepción Unitaria dejamos de escapar de estar completamente aquí.
En esa paz de estar encarnado completamente aquí mismo, surge el amor que no escapa buscando gratificación, imaginación o predilecciones. ¿Podemos dejar de pensar en el amor?
Tenemos que descubrir si existe algo más allá de lo conocido. Entonces descubrimos el amor.