Todos Somos Uno

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Del libro "Psicología del Siglo 21"
Rubén Feldman González, Candidato al Nobel de la Paz 2005.

INTERLOCUTOR: Usted se ha referido durante su seminario sobre Psicología Holokinética al hecho de que el individuo puede darse cuenta que él (o ella) es uno con el resto de los seres humanos en todo el planeta. Usted ha dicho que esto no es una creencia mística ni parte de una ideología humanista.
Usted cree que eso es un hecho.

RFG (Rubén Feldman González):Es un hecho.
Sin embargo no se trata de una conclusión basada en alguna creencia o en una idea romántica, o de pensar que eso es así como una mera opinión conveniente.
Parte de la vivencia de la Percepción Unitaria, de la percepción directa y global del movimiento del ahora inmediato, es darse cuenta que todos somos uno.
Cuando uno tiene esa vivencia, que implica un cambio en el funcionamiento neurofisiológico del Sistema Nervioso Central, uno puede intentar explicarla. Al intentar explicarla, uno transmite la memoria de una experiencia, pero no la vivencia misma.
La experiencia es aquello que yace en mi memoria, como creencia, como idea, como opinión, como emoción recordada, como reacción visceral evocada.
La experiencia, que es sólo memoria, interfiere con la vivencia del ahora inmediato, aquí mismo, de manera íntegra (de manera holokinética, como le llamamos).

INTERLOCUTOR: Pero entonces tiene que haber alguna evidencia experimental científica de eso que usted considera un hecho. Si yo no tengo una evidencia, no puedo vivenciar (o siquiera creer) que "todos somos uno".

RFG: Usted debe saber que el ser humano tiene una tendencia natural a resistir la evidencia.
Por otro lado, tiende a creer las cosas más irracionales, sin nunca intentar obtener una evidencia.
La misma historia de la ciencia esta llena de hechos significativos, como la creencia de que el calor era una entidad denominada "Flogisto", mas que un movimiento acelerado de las moléculas de los cuerpos.
También se creyó en el "homúnculo" que era el pequeño hombrecito que, insertado en el útero de la mujer, daba lugar al feto que crecía solamente en tamaño hasta nacer. Luego se demostró que más que un homúnculo existía un espermatozoide, que se unía a un óvulo y que daban lugar a una tercera célula que a su vez se transformaba, hasta llegar a dar lugar al niño del nacimiento.
Cuando Galileo vio las lunas de Júpiter, tuvo dificultades en que se aceptara tal hecho, ya que Aristóteles había dicho, mucho tiempo antes, que Júpiter no tenía lunas.
La neurona se estudia de una manera separada, aunque la evidencia muestra que las neuronas en ningún momento y en ningún lugar están separadas en absoluto.
El concepto de "instinto", como unidad indivisible de comportamiento, tiene bastante pocas evidencias que lo sustenten, sin embargo, continua siendo considerado un concepto valioso o útil.
Precisamente esta falta de evidencia con respecto al "instinto" ha hecho que diversos autores usen diversas palabras que substituyen la palabra "instinto", como "necesidad", "impulso", "deseo".
Los experimentos embriológicos de Driesch mostraron que, aún cuando se extirpara una parte de la célula embrionaria del erizo de mar, esta célula terminaba regulando su crecimiento de manera tal que, en última instancia, daba lugar a un erizo de mar aunque más pequeño en tamaño. Lo que esta implicado es que la totalidad de la forma estaba en cada parte de la célula embrionaria del erizo de mar.
Paul Pietsch extirpo cerebros de salamandras, lo pico como un cocinero, barajó todo este tejido y lo volvió a introducir en el cráneo de la salamandra, sin que la salamandra perdiera ninguno de sus comportamientos básicos. Esto implica que las localizaciones cerebrales tienen menos importancia que el tejido como substrato de interferencias electromagnéticas, y estas últimas serían las que, en última instancia, tendrían el registro holográfico de la memoria del animal.
Pocas repercusiones ha tenido en Psicología el experimento de Paul Pietsch.
El Dr. David Bohm esta estudiando, en la Universidad de Londres, y formulando matemáticamente el movimiento que va desde aquí hasta aquí, no como opuesto sino como complementario del movimiento que existe entre dos puntos.
Einstein consideraba al movimiento como dependiente de la velocidad de la luz y de la posición del observador.
Sin embargo, se están poniendo en duda las tres premisas básicas de la ciencia:
Primero, que no existe influencia mutua entre los cuerpos del universo que ocurra más rápido que la velocidad de la luz. El teorema matemático de Bell parece haber destruido esta premisa en 1964.
Segundo, creemos que podemos sacar conclusiones válidas, denominadas "científicas", simplemente porque hacemos observaciones consistentes en experimentos repetidos. Esto es simplemente una premisa dogmática.
Tercero, todos aquellos experimentos están basados en la asunción de que existe una realidad separada del observador. Es sobre estas tres premisas que se ha basado toda la ciencia como la conocemos, aunque estas tres premisas no hayan sido jamás demostradas.

El profesor Bohm afirma que en cada punto de la materia existe un orden implicado de la misma cuya característica fundamental es la unidad. El orden implicado es una gran totalidad indivisa, solamente inferible.
Sus leyes podrían ser incognocibles, pero existe un movimiento constante (que él denomina Holokinesis) entre los órdenes explicado e implicado de la materia.
El orden explicado es lo que conocemos como campos y partículas separados, el mundo de las subtotalidades autónomas. Este orden tiene sus leyes propias, cognoscibles, estables y manifestadas, es decir, tangibles, sólidas y manipulables, que emergen pero no dependen del orden implicado.
La comprensión del concepto de Holokinesis en Física tiene gran relevancia en lo que es el acto de la observación sin establecer correspondencias. Es decir, la Percepción Unitaria armónica.
Hemos dedicado un capítulo entero de nuestro libro "El Nuevo Paradigma en Psicología" para intentar explicar el concepto del Orden Implicado de la materia.
Es parte de ese concepto que surge el concepto de Percepción Unitaria. Decimos que solamente en Percepción Unitaria (insistimos, un diferente movimiento neurofisiológico) será posible comprender profundamente el hecho de que todos somos uno.
No existe nada en nuestra educación que nos permita esa transformación neurofisiológica que favorece la observación sin el establecimiento de correspondencias. Esta observación sin el establecimiento de correspondencias, sin comparación, sin condenación, etc., es lo que denominamos Percepción Unitaria y es lo único que permite una vivencia independiente de la experiencia.

INTERLOCUTOR: Si usted dice que no es posible siquiera transmitir una vivencia, que estamos en contacto sólo a través de nuestro pasado en forma de símbolos y palabras, no veo como podemos "ser todos uno".
Un conocimiento o un comportamiento que yo tenga no puede difundirse a otros seres humanos, me guste o no.

RFG: En 1981 surgió una pregunta en el Departamento de Bioquímica de la Universidad de Cambridge (Inglaterra) que ya no nos permite estar tan seguros de la opinión que usted acaba de dar.
Es la percepción fragmentaria la que favorece que nos veamos (y vivamos) separados como argentino e inglés, árabe y judío, americano y ruso, católico y protestante, etc.
Esa percepción favorece las masacres mutuas que se han puesto de moda entre grupos opuestos.
La pregunta de Cambridge es la siguiente: ¿si un individuo aprende un determinado comportamiento, puede ese comportamiento "difundirse" a otros miembros de la misma especie, por el sólo hecho que un individuo ya lo ha adquirido? La transmisión de ese comportamiento no se haría por contacto temporo-espacial, sino a través de los campos morfogenéticos "ubicados" en el orden implicado de la materia y la energía.
El concepto de Resonancia Mórfica es una hipótesis sobre las causas de la forma y el comportamiento o movimiento de los seres vivos.
Todos los seres vivos están clasificados taxonómicamente por su forma, y en última instancia se atribuye a la molécula de ácido desoxirribonucleico (ADN) la causa de esas formas que toman los seres vivos. Sin embargo, en esta teoría se afirma que el ácido desoxirribonucleico facilitaría más bien "la sintonía" de la forma de los seres vivos, que estaría, en última instancia, en lo que el llama los "campos morfogenéticos". De la misma manera que los transistores de un televisor no encierran las imágenes ni las producen, el ácido desoxirribonucleico no encierra en si la forma de los seres vivos.
Como hemos dicho cuando mencionamos al profesor Driesch, si se corta el embrión de un erizo de mar por la mitad, el resultado será un erizo de mar la mitad de grande. Es decir, existiría un Campo Morfogenético que gobernaría la estructura final y total de los seres vivos (así también como de las moléculas químicas).
Esto no es una forma pseudocientífica de traducir el concepto filosófico de Entelequia. Entelequia significa "el objetivo final encerrado en los seres vivos". En realidad los Campos Morfogenéticos no estarían encerrados en los seres vivos.
Pero, de ¿dónde surge siquiera esta hipótesis y esa pregunta que acabamos de enunciar?
La explicación de la Resonancia Mórfica sería una interesante forma de comprender los resultados de los experimentos del profesor Mc Dougall, de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos.
Son relativamente pocas las investigaciones experimentales sobre la herencia del comportamiento, sobre todo por las dificultades de cuantificación. Además, los resultados son difíciles de interpretar, ya que se trata de analizar el interjuego de innumerables factores. Por ejemplo, una reducción en la frecuencia del acto sexual podría deberse a una reducción de vigor físico, consecuencia de una deficiencia metabólica hereditaria.
El hecho de que el comportamiento innato sea afectado por alteraciones genéticamente determinadas en la estructura y función de los órganos de los sentidos, el sistema nervioso, etc., no prueba en manera alguna que la herencia del comportamiento se explique solamente por factores genéticos. Esto sólo muestra que se necesita un cuerpo normal para un comportamiento normal.
Aquí cabe la analogía de la radio: cambios en el aparato de radio afectarán su funcionamiento, pero esto no prueba que la música (ahora distorsionada) que sale de los parlantes, se origine en el aparato mismo.
Desde el punto de vista biológico mecanicista, el intento de estudiar el comportamiento comenzó con una fragmentación del comportamiento en "innato y "aprendido".
El comportamiento "innato" estaría "programado genéticamente" o "codificado" en el ácido desoxirribonucleico. El comportamiento "aprendido" resultaría de cambios fisicoquímicos en el sistema nervioso central.
La Teoría de Lamarck (herencia de los caracteres adquiridos) necesita todavía demostrar la manera en que esos cambios fisicoquímicos podrían (si pudieran) modificar la estructura del ácido desoxirribonucleico.
En 1920 el Profesor Mc Dougall comenzó en la Universidad de Harvard (Estados Unidos) unos experimentos orientados a clarificar este problema de la transmisión de caracteres adquiridos. Él no sospechaba entonces cual sería el resultado final de sus experimentos, y que más que clarificar lo que se proponía, harían necesaria una totalmente nueva teoría para explicarlos: la teoría de la Resonancia Mórfica.
Algunos hechos dispersos no permitían el éxito total de la teoría genética de la herencia.

Veamos: a, b y c:
a) Había botánicos que afirmaban que los factores hereditarios no estaban ubicados solamente en los cromosomas sino distribuidos a través de todo el organismo. Estos señores llamaron la atención de los planificadores de la agricultura rusa, después de la Revolución de 1917, quienes buscaban mejores cosechas y aún nuevos tipos de cereales más resistentes a las adversidades climáticas.
Ellos pretendían que si se separa un fragmento de una planta injertándolo a otra, los jugos que circulan del injerto al porta-injerto e inversamente permitirían a los jugos del primero repercutir en las células germinales del segundo y viceversa. De este modo, pasarían hereditariamente caracteres adquiridos en la operación del injerto, como por ejemplo, el color de la fruta y forma de las hojas del injerto a los descendientes del porta-injerto. Dichos caracteres se repetirían luego indefinidamente por todo el linaje de la progenie.

b) Existe un jabalí (Facochoerus Africanus) que al desenterrar las raíces de las plantas que come, parece arrodillarse, ubicando el carpo de sus patas delanteras en contacto con el suelo. Precisamente en esa arrea existe una callosidad innata. Lo que es más interesante, el espesamiento de la epidermis en el metacarpo ya aparece claramente en el feto.

c) Existen raros casos de herencia extra-cromosómica que ponen de manifiesto elementos auto-reproductores y transmisores ubicados en el citoplasma de las células (no en el núcleo celular como los cromosomas), que serían semejantes a los genes cromosómicos. Sonneborn, en 1949, denomino "Plasmagenes" a estos elementos citoplasmáticos que el encontró en el infusorio paramecio. Rizet los encontró en hongos inferiores en 1952, y L'Herretie, en 1957 en la mosca Drosofila. Vernon y Loeb ya habían descrito fenómenos semejantes en el erizo de mar.

Mc Dougall pensó que si él tomara un grupo de ratas blancas del tipo Wistar y lo ubicara bajo condiciones en que éstas pudieran aprender a responder a un determinado estímulo de una manera característica, después de varias generaciones (unas 30) las ratas descendientes de este grupo "entrenado":
1) deberían aprender a responder a los estímulos mas rápidamente que ratas provenientes de un grupo "no entrenado", si la teoría de Lamarck era correcta, o bien,
2) no iba a haber mejoría del aprendizaje en ninguno de los dos grupos, si la teoría de Darwin (ortodoxa) era correcta.

¿Qué hizo Mc Dougall?
Tomo un grupo de ratas blancas tipo Wistar que no se habían mezclado en muchas generaciones. La tarea de estas ratas era aprender a escapar de un tanque de agua especialmente construido nadando hacia una de dos posibles salidas.
La salida "mala" estaba bien iluminada, la salida "buena" no lo estaba. Si la rata utilizaba la salida iluminada recibía un electro-shock.
Ambas salidas eran iluminadas alternativamente.
El número de errores que cometía una rata antes de aprender a dejar el tanque de agua por la salida no iluminada daba una medida del índice de su aprendizaje.
Escribió Mc Dougall en 1938 en el British Journal of Psychology, número 28 en su artículo "Cuarto Informe sobre un experimento para probar la hipótesis de Lamarck".
"Algunas ratas requerían unas 330 inmersiones y unos 160 electro-shock antes de aprender a evitar la salida iluminada. Después de alcanzar un punto crítico en este aprendizaje, ninguna rata volvía a usar la salida iluminada, o lo hacia muy rara vez".

En cada generación las ratas que darían lugar a la próxima generación se seleccionaban al azar, antes de medir el índice de su aprendizaje, aunque el acto sexual ocurría solamente después de esta medida. De esta manera se evitaba la selección consciente o inconsciente de los experimentadores en favor de las ratas que aprendían mas rápidamente.
El experimento que comenzó Mc. Dougall en 1920 se prolongo por 15 anos hasta 1935. 32 generaciones de ratas fueron estudiadas.
De acuerdo a la teoría de Lamarck, hubo una marcada tendencia en las ratas a aprender cada vez mas rápidamente en sucesivas generaciones.

El promedio de errores fue:
En la primera generación: 330 errores.
En la octava generación: 56 errores.
En la 32da. generación: 20 errores.

Esto, desde el punto de vista meramente cuantitativo, ya que cualitativamente las ratas se volvían más cautelosas en su exploración en las generaciones más tardías.
Mc Dougall anticipó las críticas que le harían sobre la selección en favor de ratas que aprendían más rápidamente.
Por eso comenzó otro experimento en el que las ratas se seleccionaban de acuerdo al índice de aprendizaje.
La progenie de las ratas que aprendían rápido, aprendía (como se esperaba) más rápido que la progenie de las ratas que aprendían lentamente. Sin embargo, las generaciones tardías de la progenie de ratas que aprendían lentamente, mejoraban su actuación a pesar de la repetida selección a favor de ratas de lento aprendizaje.
El gran error que encontraron los críticos de Mc Dougall fue que este no había medido el índice de aprendizaje de ratas cuyos progenitores no habían sido entrenados.
Uno de estos críticos F. Crew, publicó en 1936, en el número 33 del "Journal of Genetics", de Edimburgo, Escocia, el artículo "Una repetición del experimento lamarckeano de Mc Dougall" el profesor Crew incluyó un grupo paralelo de ratas no entrenadas, mientras el resto del diseño experimental continuaba igual. En 18 generaciones, Crew no encontró cambio en el índice de aprendizaje de ambos grupos de ratas (entrenadas o no).
Sin embargo, se hallaron diferencias fundamentales entre ambos experimentos, el de Crew y el de Mc Dougall:

1) Las primeras generaciones de las ratas de Crew aprendían ya mucho mas rápidamente que las primeras generaciones de las ratas de Mc Dougall.
Muchas ratas de Crew (entrenadas o no) aprendían a salir del tanque de agua sin recibir siquiera un electro-shock. Los promedios de Crew en las primeras generaciones de ratas eran similares a los obtenidos por Mc Dougall después de 30 generaciones de aprendizaje. recordemos también que Crew estaba en Escocia y Mc Dougall en Estados Unidos.
Ni Crew ni Mc Dougall pudieron explicar satisfactoriamente este fenómeno.

2) Crew declaró a su experimento como "no concluyente", sobre todo debido al hecho que muchas de las ratas que usó nacían con anormalidades que podrían, por sí mismas, explicar la ausencia de mejoría en el aprendizaje.
Afortunadamente, el experimento fue repetido por W. Agar, en Melbourne, Australia, quien estudió 50 generaciones de dos grupos de ratas (entrenadas y no entrenadas) en un período de 20 años. Inesperadamente, Agar encontró una posibilidad no imaginada por Mc Dougall, que en ambos grupos mejoraba el índice de aprendizaje en sucesivas generaciones.
Esto dio por tierra con una interpretación lamarckeana.

Sin embargo, estas conclusiones tampoco sustentaban la interpretación ortodoxa de la herencia.
La teoría de la Resonancia Mórfica podía explicar estos hechos, si es que las ratas no se volvían cada vez más inteligentes por razones no relacionadas con su entrenamiento.
Si la Resonancia Mórfica fuera la razón de la mejoría del aprendizaje, esta influiría a las ratas de ulteriores experimentos.
Para demostrar este efecto sería necesario modificar las tareas o las especies de ratas usadas en cada experimento en diferentes puntos del planeta.
El estudio del comportamiento humano puede ser reducido a mero movimiento que se canaliza de manera cada vez más compleja hacia objetivos biológicos (alimentación, eliminación, reproducción) y también hacia objetivos sociales.
Desde ese punto de vista, y desde que esos "movimientos" dependen de una determinada "forma" del ser humano, la teoría de la Resonancia Mórfica podría explicar, aunque fuera en parte, el comportamiento y el aprendizaje.
Los objetivos trascendentales del comportamiento (como el significado de la vida de los santos, la creatividad, etc.) no podrían ser estudiados por esta teoría, ya que estarían fuera del dominio de las "Ciencias Naturales" y más dentro del campo de la metafísica.
Los esquemas o patrones de movimiento que se repiten para dar lugar a comportamientos, pueden ser estudiados por la teoría de la Resonancia Mórfica, aunque el origen último de esos esquemas o patrones no pueda ser explicado por ella; es posible estudiar (con la teoría de la Resonancia Mórfica) como la forma del primer gato influye en la forma y el comportamiento de ulteriores gatos, pero no es posible explicar la aparición del primer gato.
La facilitación progresiva del aprendizaje por resonancia mórfica acumulativa debería ser mas fácilmente detectable con respecto a esquemas o patrones motores de origen reciente. Por ejemplo: andar en bicicleta, manejar un automóvil, tocar el piano o escribir a máquina. En cambio, caminar o correr por ejemplo, serían comportamientos tan viejos, que su aprendizaje estaría ya enormemente facilitado en la especie humana y sería imposible estudiar la mejoría progresiva de esos comportamientos.
Sin embargo, la resonancia mórfica debería ser discriminada de otros posibles factores, como la imitación, mejor diseño de maquinarias, mejores métodos de aprendizaje, la motivación para aprender, etc.
Las acciones controladas por la consciencia, dependerían de tres tipos de causas: 1) consciente 2) forma activa (morfogenética) y 3) energética.
El materialismo convencional admite solamente la posibilidad de causas energéticas. El nuevo materialismo propone la participación de dos tipos de causas para el comportamiento: formativa y energética. La causalidad formativa no suspende ni contradice la causalidad energética. Sobre este tema profundiza el Dr. Rupert Sheldrake en su libro "Una Nueva Ciencia de la Vida" (la hipótesis de la causalidad formativa), Editorial
Tarcher, Los Angeles, 1981, 229 páginas.
La teoría de la Resonancia Mórfica afirma que por encima de la acción de la energía y de los campos físicos, existen campos morfogenéticos que, como su nombre lo indica, influyen en la forma interna y externa de los diversos sistemas de la materia, imponiendo un orden espacial en los cambios que la energía produce en las moléculas de los diversos elementos de la materia.
Sheldrake sugiere también que la forma de los cristales sería cada vez más fácil de alcanzar en el laboratorio, aún en distintas partes del mundo, una vez que un determinado cristal fue obtenido.
El ordenamiento material de cada "unidad mórfica" (o unidad de forma) en los elementos de Mendelejeff se acompaña de liberación de energía, por ejemplo calórica. Desde ese punto de vista, las unidades mórficas son "depósitos" de energía potencial.
La morfogénesis (creación de forma) a nivel inorgánico, se produce rápidamente, como por ejemplo, en el caso de los cristales, pero la morfogénesis biológica es relativamente lenta y pasa por una sucesión de estados intermediarios. Estos estados intermediarios pueden determinar "Creodos Epigenéticos" (o caminos necesarios en el desarrollo de la forma). La regulación de Driesch y la regeneración tisular orgánica son formas de llegar a una forma final desde diversos "creodos epigenéticos".
Una serie de campos morfogenéticos sucesivos determinan procesos morfogenéticos en los ciclos de desarrollo celular, en la división celular y en el desarrollo de estructuras multicelulares en los organismos vivos.
La Resonancia Mórfica es un proceso por el cual la forma característica de una unidad mórfica resulta de unidades similares de forma ocurridas previamente y que actúan sobre ella a través del tiempo y el espacio.
Esta influencia ocurre a través de los Campos Morfogenéticos y depende de las estructuras tridimensionales del sistema y de las formas de vibración.
La Resonancia Mórfica es específica, como lo es la resonancia energética, pero no puede explicarse por ninguna forma conocida de resonancia y tampoco implica una transmisión de energía.
Todos los sistemas similares del pasado actúan sobre un sistema posterior que se les parece a través de la Resonancia Mórfica.
En esta acción no intervienen de manera aparente las variables del espacio y el tiempo, aunque esta acción continúe indefinidamente.
Sin embargo, el efecto relativo de un determinado sistema en sistemas similares posteriores, disminuye a medida que aumenta el número de sistemas que contribuyen a la Resonancia Mórfica.

INTERLOCUTOR: Lo que usted esta diciendo me parece un poco difícil de entender y debo confesar que a veces perdía el hilo de aquello que usted intentaba explicarme.
Según todo lo que usted ha dicho podríamos decir entonces que cuando uno sólo de los hombres tiene una vivencia extraordinaria estaría abriendo la puerta a otros para que ellos también la tengan?

RFG: Yo interpreto todo lo que se ha dicho como una seria sugerencia en tal sentido. Hemos escuchado ya que Jesús nos salvo a todos con su propia transformación. Lo que acabamos de compartir nos muestra experimentalmente en el microcosmos de las ratas (que es más accesible al laboratorio que el microcosmos humano) como lo de Cristo podría ser algo más que una leyenda.
Es posible que un hombre que vivencie la Percepción Unitaria este abriendo la puerta de la Percepción Unitaria para todos los otros seres humanos en todo el planeta.

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