La Percepción Unitaria cambió mi vida para bien

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Mexicali, BC-México, a 8 de abril de 2000. Escrito para su lectura en el Congreso de Percepción Unitaria en abril del 2000 en Guanajuato-México.

Nota preliminar: Las siguientes palabras fueron leídas en el Congreso Internacional “La Percepción Unitaria: Hacia una Conciencia Planetaria”. Dicho Congreso se celebró en la ciudad de Celaya, (Guanajuato, México), en el mes de Abril del 2000. Hubo participantes de diversas partes del mundo, tales como: Alemania, Rumania, Francia, Argentina, EUA, Cuba, Nicaragua, India y México.
Actualmente se llevan a cabo reuniones semanales (sábados) para investigar y dialogar lo que es y lo que no es la Percepción Unitaria.

La Percepción Unitaria ha cambiado y está cambiando mi vida para bien.

He empezado a ver las incoherencias del pensamiento, incoherencias que antes ni siquiera imaginaba que pudieran existir en mí.

Constantemente uno va intentando percibir todo lo perceptible al mismo tiempo, en silencio y, constantemente de esta manera uno va viviendo en paz de momento a momento.

Los amigos no saben como interpretar “adecuadamente” la paz en la que uno va viviendo. Unos dicen que “Luis está triste”, otros dicen que “Luis está enojado”, o que “está pensando”, pero lo que en verdad ocurre es que uno va intentando constantemente estar en paz. Es como si cada cual interpretara según su estado de ánimo. Una cosa es pensar en la Percepción Unitaria y otra es la Percepción Unitaria del pensamiento.

Hay quienes dicen, “que se sienten en paz cerca de uno”. Esto ocurre sin que uno se lo proponga voluntariamente.

La primera vez que escuché hablar de Percepción Unitaria fue gracias a Rubén (“Doctor” le decía en aquel entonces). Ese día bendito, empecé a ver lo que Yo era exactamente, un manojo de palabras cruzadas y contradictorias unas de otras, (fragmentación).

Empecé a ver el rencor no percibido con 17 años de fragmentación.

Empecé a ver los deseos contradictorios e incompatibles unos de otros y como eso producía tremendo dolor del cual no me percataba cabalmente, aún, a pesar de que la gente me consideraba “una buena persona”. Es como si hubiese llevado una máscara hasta ese momento.

Empecé a ver que lo que un día consideré “fiestas divertidas” no eran más que escapes de lo que realmente yo era: puras palabras, aburrimiento y deseos.

Empecé a ver en esas llamadas fiestas que mis amigos trataban de comunicarse conmigo con un cerebro intoxicado con cigarrillos y con bebidas alcohólicas, al mismo tiempo que creíamos “inocentemente” que estábamos juntos.

¡¿Qué clase de reunión era esa?¡ -me pregunto ahora-.

Por supuesto, dejé esos lugares sin ningún esfuerzo y además alegremente y, decidí ver todo lo necesario para con todo.

¡Decidí empezar a vivir en Percepción Unitaria!

Mí vida hasta ese momento (los 17) se basaba en la pura memoria.

Creía absurdamente que me relacionaba con las personas sólo porque íbamos a la misma discoteca, porque fumábamos los mismos cigarrillos, porque escuchábamos la misma música o porque compartíamos las mismas ideas.

Hoy, después de cuatro años de intentar la Percepción Unitaria, puedo notar que NO EXISTE RELACIÓN PROFUNDA ALGUNA CON NINGUNA PERSONA O COSA SIN PERCEPCIÓN UNITARIA.

Hoy noto un rechazo voluntario e inteligente hacia las bebidas alcohólicas, las discotecas (cuarto oscuro con mucho ruido), la televisión compulsiva, y obviamente hacia los cigarrillos.

Sin quererlo ni proponérmelo ha ocurrido en mí eso que propone el Cristianismo cuando dice: “no os amoldéis a éste mundo, mas bien transformaos en la conciencia.” (Romanos, 12)

He visto (y los amigos lo han notado), como el pensamiento se ha puesto al servicio de la claridad y la coherencia.

El pensamiento en el cerebro de una persona que intenta la Percepción Unitaria constantemente se va poniendo cada vez más claro, fino y sutil.

Hoy después de esa “sabia decisión”, de intentar constantemente la Percepción Unitaria, la relación con mi familia ha subido de nivel amistoso enormemente.

Antes podía jugar a los “pleitecitos de familia” y durar días compartiendo la misma mesa pero sin cruzar una palabra. Ahora eso no ocurre.

Hoy puedo considerar (porque lo he vivido y no porque me lo hayan contado) que la Percepción Unitaria es la Revolución fundamental, el fundamento de la vida sana, racional y coherente y que sin Percepción Unitaria, la humanidad ESTARÍA condenada a la “indecencia” y posiblemente a su desaparición junto con todos los mamíferos.

Todo lo que ahora soy es gracias a la Percepción Unitaria.

Siento una gran gratitud hacia Rubén por haber compartido la Percepción Unitaria conmigo. ¡Compartir la Percepción Unitaria es el más grande acto de amistad!

¡Bendito el día en que empecé a entender!

¡¡Bendito el día en que empecé a vivir en Percepción Unitaria!!

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